enero 11, 2019 0 Por Matias

 

En este artículo, desde una mirada simple, vamos a tratar de brindar algunos detalles de fuentes citadas al pie de página, a fin de esclarecer algunos conceptos, y definir el avance que la ciencia tiene con respecto a la Neurogénesis y Neuroplasticidad.

 

¿Qué es la Neurogénesis?

El término neurogénesis se compone de las palabras “neuro” que significa “relacionado con los nervios” y “génesis” que significa la formación de algo. El término por lo tanto, se refiere al crecimiento y desarrollo de las neuronas. Este proceso es más activo mientras un bebé se desarrolla en el útero y es responsable de la producción de las neuronas del cerebro.

 

¿Existe la neurogénesis adulta?

El desarrollo de nuevas neuronas continúa durante la edad adulta en dos regiones del cerebro. La neurogénesis tiene lugar en la zona subventricular (SVZ) que forma el revestimiento de los ventrículos laterales

y la zona subgranular que forma parte del giro dentado del área del hipocampo. La SVZ es el sitio donde se forman los neuroblastos, que migran a través del flujo migratorio rostral hacia el bulbo olfativo. Muchos de estos neuroblastos mueren poco después de generarse. Sin embargo, algunos pasan a ser funcionales en el tejido cerebral.

Anteriormente, se creía que el sistema nervioso era un sistema fijo que no era capaz de regenerarse y que la neurogénesis en humanos y otros animales ya no continuaba después de la fase de desarrollo embrionario. El pensamiento convencional era que el cerebro estaba formado por una red fija de neuronas que formaban un circuito y la gente asumía que la incorporación continua de nuevas células en este circuito interrumpiría la capacidad del cerebro para aprender y recordar.

 

Investigaciones al respecto

Los estudios de Joseph Altman de 1962, evidenciaron por primera vez la neurogénesis en adultos. Mostraron que la formación de neuronas en la rata adulta parecía estar limitada a ciertas áreas del cerebro, una de las cuales era el hipocampo, que ahora se sabe que desempeña un papel crucial en el aprendizaje y la memoria.

Fernando Nottebohm proporcionó pruebas más sustanciales de la neurogénesis durante la edad adulta en la década de 1980. También usó la molécula radiactiva que Altman usó para mostrar la formación de nuevas células en el cerebro de las aves. Sin embargo, también descubrió que las células recién formadas podían conducir electricidad, lo que demostraba que tenían que ser células nerviosas.

Aunque este y otros estudios habían apuntado hacia la existencia de neurogénesis en adultos, el concepto no se tomó más en serio hasta principios de la década de 1990, cuando se disponía de tecnologías más avanzadas. Por ejemplo, los científicos descubrieron células madre en el cerebro de ratones adultos y que estas células precursoras podrían diferenciarse en células nerviosas. Además, se desarrollaron nuevas técnicas de etiquetado e imagenología que ayudaron a los científicos a demostrar que se forman nuevas células en el cerebro adulto y que, en algunos casos, esas células eran neuronas.

El “redescubrimiento” de la neurogénesis en la década de 1990 se debió en gran parte a la observación de que los niveles de nuevas neuronas en el hipocampo adulto están modulados por una variedad de factores, incluido el estrés (Gould et al., 1990), el envejecimiento (Kuhn et al., 1996), medio ambiente (Kempermann et al., 1998) y actividad (van Praag et al., 1999). Desde entonces, se ha demostrado que numerosas drogas y conductas afectan los niveles de nuevas neuronas en el cerebro.

En 1996, los estudios con ratas demostraron que aunque la neurogénesis disminuye significativamente a medida que la persona envejece, nunca cesa por completo y en 1998, los científicos finalmente lograron proporcionar evidencia de que la neurogénesis ocurre en el cerebro de adultos.

Esta nueva comprensión de que la neurogénesis adulta tiene lugar y forma neuronas funcionales llevó a los científicos a preguntarse qué papel desempeña el proceso en la cognición, cuáles son sus efectos en la salud cognitiva y si el proceso podría modificarse para mejorar la salud cognitiva a medida que los humanos envejecen.

En 2005, los investigadores encontraron que el ejercicio tuvo efectos positivos significativos en la neurogénesis.

En 2009, un estudio demostró por qué la neurogénesis cerebral en adultos puede ser real. Un lugar donde se produce la neurogénesis es en una región del hipocampo conocida como la circunvolución dentada, que es vital para permitir que el cerebro distingue entre recuerdos similares, como cuando una persona colocó las llaves de su auto un día en lugar del anterior. Cuando los investigadores inhibieron la neurogénesis en ratones, encontraron que los ratones eran menos capaces de recordar partes de un laberinto que eran similares.

Un estudio histórico en 2013 creó un modelo de recambio celular en el hipocampo a lo largo de la vida humana basado en estimaciones del envejecimiento neuronal en el hipocampo de muestras de cerebro post mortem. El estudio mostró que se produjo una neurogénesis significativa en esta región del cerebro, lo que sugiere que el proceso contribuye en gran medida a la función cerebral.

El desarrollo de herramientas y tecnologías más sofisticadas ha permitido y seguirá permitiendo a los científicos comprender mejor este proceso y hacer descubrimientos sobre su impacto en la salud cognitiva y el envejecimiento del cerebro; descubrimientos en los que los investigadores continuarán construyendo para establecer estrategias que puedan ayudar a prevenir el deterioro cognitivo en el futuro.

 

¿Garantiza una buena Neurogénesis si sigo algunos tips y consejos?

La verdad es que no. Y aquí queremos llamar a la reflexión de varios textos y afirmaciones que encontramos en internet confundiendo conceptos y brindando consejos rápidos para asegurar potenciar el cerebro o garantizar la regeneración neuronal.

Los descubrimientos que apuntan a que la neurogénesis es importante para cualquier tipo de aprendizaje, son ambiguos. De la misma forma, se sabe que muchos factores podrían afectar la tasa de neurogénesis hipocampal.

No obstante se ha demostrado que el ejercicio físico y un ambiente enriquecido estimula la supervivencia de neuronas y la integración exitosa de las células recientemente generadas al hipocampo.

Por otro lado, el estrés crónico puede resultar en una disminución de la proliferación neuronal. Como así también la disminución del sueño, puede generar altos niveles de glucocorticoides y resultar en disminución de neurogénesis, que puede ser revertida al regresar al ciclo normal de sueño.

No nos cabe duda de que la ciencia continúa investigando al respecto junto a los avances tecnológicos que facilitan nuevos estudios y mejores entendimientos en cuestiones tan complejas como la Neurociencia.

Podemos afirmar que cultivar prácticas saludables en nuestro vivir, favorecerá no solo nuestra salud mental, sino también contribuirá a que estemos mejor preparados para adaptarnos a los cambios, desafíos y procesos naturales.

 

¿Qué es la Neuroplasticidad, o plasticidad cerebral?

Es la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura o funcionamiento a lo largo de su vida, en reacción al entorno cambiante.

 

La neuroplasticidad permite a las neuronas regenerarse tanto anatómicamente como funcionalmente y formar nuevas conexiones sinápticas. De esta manera el cerebro puede recuperarse y reestructurarse generando un potencial adaptativo ante lesiones o trastornos, tales como, Parkinson, deterioro cognitivo, alzheimer, dislexia, TDAH, insomnio adultos/infantil, entre otros.

 

¿Cómo funciona la plasticidad sináptica?

Cuando estamos en algún proceso de aprendizaje, o una nueva experiencia, el cerebro establece una serie de conexiones neuronales. Podemos imaginarnos estas vías o circuitos neuronales como nuevas rutas para la intercomunicación de las neuronas. Solo a través de la práctica y el aprendizaje, dicha ruta, es decir comunicación o transmisión sináptica entre neuronas se va reforzando.

 

Por ejemplo:

  • Aprendemos algo nuevo, o por primera vez. (se generan nuevas conexiones entre neuronas de la corteza visual, corteza auditiva…etc)
  • Conocer lo que aprendimos. (se revisita el circuito neural y se restablece la transmisión entre las neuronas implicadas)

Cada vez que volvamos al tema en cuestión, la comunicación entre neuronas, mejora y la cognición se hace más y más rápidamente.

La plasticidad sináptica es quizás el pilar sobre el que la asombrosa maleabilidad del cerebro descansa.

 

Plasticidad y envejecimiento

Es bien sabido y documentado, el declive neurobiológico que acompaña al envejecimiento, y eso explica por qué los ancianos no tienen los mismos rendimientos neurocognitivos que los jóvenes.

Pero, sorprendentemente no todos los ancianos presentan este declive en el rendimiento. Esto fue científicamente investigado, y se descubrió que los ancianos que procesan la nueva información con un rendimiento similar al de los jóvenes, utilizan las mismas regiones del cerebro, y además, usan otras regiones del cerebro que ni los jóvenes ni el resto de ancianos utiliza.

 

Los científicos han llegado a la conclusión de que la utilización de nuevos recursos cognitivos refleja una estrategia de compensación. En presencia de déficits relacionados con la edad y la disminución de la plasticidad sináptica que acompañan al envejecimiento, el cerebro, una vez más, pone de manifiesto su plasticidad para reorganizar sus redes neurocognitivas. Los estudios demuestran que el cerebro llega a esta solución funcional a través de la activación de otras vías nerviosas, activándose así más a menudo las regiones en ambos hemisferios (lo que sólo ocurre en personas más jóvenes).

Se sabe que los patrones de plasticidad son diferentes dependiendo de la edad. Y en realidad queda mucho por descubrir acerca de la interacción entre el tipo de actividad que induce a la plasticidad y la edad de la persona.

No obstante, la actividad intelectual y mental induce la plasticidad cerebral cuando se aplica tanto a personas mayores sanas como a ancianos con alguna enfermedad neurodegenerativa. El cerebro al parecer es susceptible al cambio, tanto positivo como negativo, incluso antes del nacimiento.

 

¿El cerebro cambia cada vez que aprende algo?

Según las investigaciones, al parecer el cerebro adquirirá nuevos conocimientos y actualizará su potencial para la plasticidad si el nuevo aprendizaje conlleva una mejora de comportamiento. Es decir, el nuevo aprendizaje tiene que ser un comportamiento pertinente y necesario. Como resultado, el cerebro se habrá modificado.

Tal vez lo más importante sea el grado en que una experiencia de aprendizaje resulte gratificante.

Aprender utilizando juegos interactivos es especialmente útil para potenciar la plasticidad cerebral.

Se ha demostrado que que esta forma de aprendizaje incrementa la actividad del córtex prefrontal.

 

 

 

Fuentes:

  • culturacientifica.org/…/neurogenesis_humans.pdf
  • http://www.jneurosci.org/content/22/3/612.full.pdf
  • http://web.mit.edu/7.72/restricted/readings/Gotz_review.pdf
  • ens-lyon.fr/annececile.boulay/UE%20biblio/pdf/7.4.Sahay07.pdf
  • societyns.org/runn/2009/pdfs/bednarsept2109neurogenesis1998.pdf
  • brainfacts.org/…/
  • Toni N, Laplagne DA, Zhao C, Lombardi G, Ribak CE, Gage FH, and Schinder AF – “Neurons born in the adult dentate gyrus form functional synapses with target cells” Nature Neuroscience; 2008
  • van Praag H, Kempermann G, and Gage FH – “Running increases cell proliferation and neurogenesis in the adult mouse dentate gyrus” Nature Neuroscience; 2(3): 266-270; 1999
  • van Praag H, Schinder AF, Christie BR, Toni N, Palmer TD, and Gage FH – “Functional neurogenesis in the adult hippocampus” Nature; 415:1030-1034; 2002.
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  • Zhao C, Deng W, Gage FH – “Mechanisms and functional implications of adult neurogenesis” Cell; 132(4):645-60; 2008
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  • Abrous DN, Koehl M, and Le Moal, M – “Adult Neurogenesis: From Precursors to Network and Physiology” Physiological Reviews; 85: 523-569; 2005
  • Aimone JB, Wiles J, and Gage FH – “Potential Role for Adult Neurogenesis in the Encoding of Time in New Memories” Nature Neuroscience; 9: 723-727; 2006.
  • Aimone JB, Deng W, and Gage FH – “Adult Neurogenesis: Integrating Theories and Separating Functions” Trends in Cognitive Sciences; 14: 325-337; 2010.
  • Altman J and Das GC – “Autoradiographic and histological evidence of postnatal hippocampal neurogenesis in rats” Journal of Comparative Neurology; 124(3): 319-335; 1965.
  • https://www.cognifit.com/es/plasticidad-cerebral